A punto para la normalidad

Cinco esforzadas mujeres, comprometidas con la parroquia, decidieron dar un buen repaso a la puerta principal y a los cristales contiguos, después de permanecer también “aislados” de limpieza, estos dos meses. Con entusiasmo acometieron la tarea de recuperar el brillo de la entrada principal que ahora utilizamos a diario para acceder a la iglesia, sin tocar ningún obstáculo, desde la calle, a través del patio.

En las fotografías podemos apreciar la actividad desplegada y el resultado final.
Muchas gracias.