La última obra de misericordia corporal: enterrar a los muertos

La instrucción de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sobre la sepultura de los difuntos y la conservación de las cenizas en caso de cremación, fue presentada el pasado martes en la sala de prensa de la Santa Sede, con el título Ad resurgendum cum Christo. En la instrucción recuerda la postura que ha tenido siempre la Iglesia, recomendando que los cuerpos de los difuntos, o en caso de incineración las cenizas, sean conservadas en un cementerio o lugar sagrado.