Tiempo de Adviento

Este domingo comienza el Tiempo de Adviento, que nos dispone a preparar la venida del Señor en Navidad. Es tiempo de renovación interior y de espera atenta, y muy oportuno para acudir al Sacramento de la Penitencia, especialmente cuando nos disponemos a celebrar el Año de la Misericordia.

La corona de adviento está compuesta por cuatro velas con ramas vegetales, que se van encendiendo, una a una, en las cuatro semanas que preceden a la Navidad.

La corona de adviento encuentra sus raíces en las costumbres precristianas de los pueblos del norte, entre los siglos IV y VI. Durante el frío y la oscuridad de diciembre, colectaban coronas de ramas verdes y encendían fuegos como señal de esperanza en la venida de la primavera.

En el siglo XVI católicos y protestantes alemanes comenzaron a utilizar este símbolo durante el Adviento: aquellas costumbres primitivas contenían una semilla de verdad que ahora podía expresar la Verdad suprema: Jesús es la Luz que ha venido, que está con nosotros y que vendrá con gloria. Las velas anticipan la venida de la luz en la Navidad: Jesucristo.

La corona está llena de símbolos: la luz recuerda la salvación; el verde, la vida; su forma redonda, la eternidad, etc.

Aquí os dejamos un enlace que explica cómo hacer una corona de Adviento sencilla.